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lunes, 16 de enero de 2012

A pedido del Capitán - Por Marcelo Weitzman


Corría el año 2007, continuaba jugando, con mis 45 años a cuestas, en el club , habían retornado algunas figuras que se habían ido del club por diversos motivos, Topa, Hernán Wainer, un ex jugador del club, pilar, que había transitado en la primera de BA.
Me mantenía jugando tranquilamente, como segunda línea en la inter, ya mi cuello y mi cintura, no me dejaban chance de jugar de pilar derecho como antaño.
En la inter, si bien no se jugaba por los “porotos”, había un grupo de jóvenes, que todavía me hacían caso, digo eso, porque ya tienen su experiencia, y algunas veces, fui Capitán.
En el momento de jugar, y por el ansia de ganar y jugar bien, me hacían cometer, algunas torpezas, de otras épocas, como meterle una piña a un compañero que me formaba de ala y me levantaba el brazo y el hombro, al formar alto, y no me dejaba apuntalar al pilar, y por ende el scrum retrocedía, la piña era después de insistirle, en que me forme más bajo, y no lograr el objetivo.
En un día frío de invierno y con mucho viento, al comienzo de la primera rueda, nos entrenaba el amigo Eduardo Piaggio, me llamó en la semana y me pidió si podía volver a jugar de pilar derecho a mis 45 años.
Después del entrenamiento Roger, el capitán y figura, me pidió lo mismo.
Mi primera respuesta sin mucha reflexión fue que sí, me sentía orgulloso por poder ayudar al club  y dejar todo, para empujar ese gran barco que es el club y los amigos.
Mi familia me dijo que estaba loco, y me cortaron el rostro por un tiempo, empecé a entrenar y hacerme acupuntura en el cuello y la cintura, con un chino hijo de puta, que me hacía llorar del dolor, cerca del mercado de flores en Almagro.
El primer partido fue con Beromama, salimos triunfantes, Almafuerte, igual, y así hicimos una buena campaña.
Llegamos a los play-off, nos tocó San José, un clásico para nosotros, ya que somos vecinos del mismo barrio, Azcuenaga y Sarmiento, ellos, nosotros Sarmiento y Uriburu.
Disputamos ese partido, muy duro, pero salimos triunfantes, nos tocaban las semis con Mercedes.
Llegamos a la cancha muy motivados, un montón de gente viendo el partido tanto del local, Mercedes, como gente nuestra, hicimos un try cada uno, pero Mercedes convirtió, después hubo un penal, faltando 5 minutos, para nosotros, pero eso es parte de la anécdota.
Perdimos el partido, muchos de los chicos lloraban, yo me sentía con bronca, hubiera sido espectacular llegar a la final, que hubiese sido con El Retiro, un club amigo y que tiene buen rugby.
Fui al tercer tiempo, apretando los dientes por la bronca y el dolor, la gente de Mercedes estaba muy contenta, y fue muy amable con nosotros, como siempre, yo estaba con toda la bronca, pero habíamos dejado todo.
Pensé en retirarme, pero esa amargura, me dio ganas de una revancha, para el club y para mí.

Un cuentito veraniego - Por Marcelo Weitzman


El colo McKinlay
Un hombre muy largo camina lentamente en una casa en Longchamps, zona sur del gran buenos aires. El hombre reflexiona.
Hace años que dejé de jugar, nunca creí ser un buen jugador, tal vez era bueno en la defensa, tackleaba con un tackle aguerrido y ofensivo, en un tiempo que backs y forwards hacían juegos distintos.
Los forwards, donde jugaba yo como ala, o Wingforward, nos encargábamos de taklear a toda cosa que se moviera, tuviese la camiseta rival y la pelota entre las manos.
Los backs, más delgados y estilizados, recibían la pelota de pie, y la utilizaban a piachere, o bien patada a cargar, o bien la jugaban al wing, quien eludiendo la marca contraria ingresaba al ingoal.
Si bien, el rugby, es un juego y dista mucho de una guerra, en algunos momentos la palabra “batalla” es aplicada de una manera, que le queda cómoda y elegante como un guante.
Entrené muchos años a los forwards de mi club, haciendo batallas, en pequeños espacios, donde la pelota, la ganaba y sostenía el y los jugadores más guapos y fuertes del equipo.
Ya con más de 70 años, cansado de tanta batalla, me doy cuenta, que me hubiese gustado, ser militar y participar en una guerra y conducir un grupo de guerreros, que a la vez sean forwards.
Soy muy alto 1,90m y flaco peso 70 kilos, estoy un poco reducido por la vejez y los nervios.
Nunca tuve vicios, ni fumar ni alcohol ni nada, mi único vicio fue el de transformar un novato lleno de miedo y dudas en un auténtico caballero, que en vez de blandir su espada, tomaba y jugaba con la guinda.
Mis padres eran Británicos, me dieron una buena educación, trabajaban en los ferrocarriles, todos me conocen como el colorado McKinlay.
Estoy cansado, mis nietos, están jugando, voy a dormir.
El Colorado, se acuesta, descansa su largo y delgado cuerpo.
LONDRES 1939.
Campo de entrenamiento inglés en algún lugar al sur de Londres, un grupo de tímidos campesinos escoceses, comienzan a hacer maniobras militares, hace horas Inglaterra le declara la guerra a Alemania, Londres es bombardeada día y noche, el ejército ingles se prepara para la batalla.
El colorado McKinlay, con uniforme de sargento y con 40 años menos, comienza a adiestrar a su tropa. Una gran sonrisa acompaña su cara, disimulada por lo difícil de la situación.
Toda la familia y todo el club acompañan los restos de McKinlay, en su ataúd le ponen una ovalada y la bandera del club, semejante a la cruz escocesa.

¿ALGUNA VEZ VOLASTE CON EL RUGBY? - Por Patricio Guzman



Hay vuelos que no lo registran ni los radares. Menos las cámaras de fotos como la mía, que a pesar de ser buena, se niega a que un intento de fotógrafo como yo le saque las mejores imágenes. La foto en cuestión es mala desde lo pretencioso. Pero deja ver un momento único, mágico e irrepetible. El vuelo de Marcelo Denk (backs de Universitario de Córdoba) es más que un try en una tarde de seven…es el try.

Desde la espectacularidad de la foto, puedo decir que los rugbiers (disculpen, me incluyo aunque deje de jugar para ser periodista) somos locos en verdad. A que deportista en su sano juicio se le ocurría volar así. No lo tomen a mal los que nunca jugaron…quizás no lo entiendan, EL RUGBY ES PARA TODOS, PERO NO LO JUEGA CUALQUIERA.

Cuando la tarde caiga en un bello gesto suave,
Y estes junto a tus amigos…jugando a ser un héroe.
Mira a al cielo….pedile fuerzas.
Vos podes volar….con la imaginación del rugby.
Para hacer tú try…que es más de tus amigos que lo festejan.

Vos podes gozar.
Y por sobre todo, te sentirás que por un instante eres como un pájaro.
Se libre en tus alas…el rugby te invita… a volar.

El atroz encanto de entrenar - Por Sebastian Perasso

Para todos quienes entrenamos y colaboramos en forma directa con el juego es indudable que estamos en tiempos difíciles. La presión por ganar a cualquier cualquier precio y de cualquier manera, puede hacernos perder el rumbo e incluso alterar y menoscabar nuestra leal forma de actuar.

Hoy en día, la tarea del entrenador pareciera deambular peligrosamente entre dos extremos. A la madeja de enormes poderes y potestades que implica establecer y marcar el rumbo de los jugadores, se le agregan o anexan las enormes responsabilidades que ello implica, con la consiguiente presión.

Por todo ello y parafraseando al escritor Marcos Aguinis, ejercer la profesión puede resultarnos un atroz encanto. Decimos un encanto porque que es indudable que la practica de la profesión genera en quien la ejerce satisfacciones de las más variadas, que la convierten cuanto menos en agradable y placentera.

Orientarlos, indicarles el rumbo, transmitirles conocimientos y empaparlos de valores para la vida, suele resultar gratificante y devolver con creces el esfuerzo y la dedicación esgrimidos. Es esa aura de energía que los jugadores nos trasmiten, la que nos moviliza y nos da fuerzas para perfeccionarnos a fin de tratar de ser cada día mejores.

Pero asimismo, hay en todo ello una atrocidad que convive simultáneamente con el encanto. Ella esta dada (básicamente) por las presiones y responsabilidades que llevamos a cuestas. Las enormes presiones y las exigencias casi diarias por obtener resultados, la transforman muchas veces en una tarea insalubre. Presiones que más allá del equipo (bueno o malo, profesional o amateur) siempre existen.

En estos tiempos en que la paciencia es un bien en desuso y la corrección y lealtad un valor cada vez más escaso, es nuestra responsabilidad mantener al deporte en condiciones saludables. La presión se ha convertido en insoportable para muchos. Por ello, solo aquellos que puedan dominarla o manejarla podrán transmitir verdaderos valores y desdramatizar lo que es en su esencia un deporte formativo.

Aquel entrenador que acompaña y alimenta la vorágine de los padres que quieren el triunfo de sus hijos a cualquier precio, sin importar reglas ni formas; o aquel que pretende el éxito sacrificando los modos y las formas de la más sana convivencia deportiva, está atentando contra el correcto desempeño de esta profesión.

 Hacer honor a la responsabilidad  que nos compete es mantenerse ajeno y al margen de las presiones de nuestro entorno. De esa manera, tendremos mejores chances de no equivocar el camino en cuanto a la forma de conducir grupos y de enseñar. Hacernos fuertes en nuestras convicciones; no cambiar la receta del éxito por la del triunfo efímero bajo ningún motivo, sin importar razones ni circunstancias, es dar el paso fundamental hacia el dominio de uno mismo y del entorno que nos rodea.

Por ello, está en nosotros como colaboradores no dejarnos absorber por la decadencia resultadista y apuntar a ser fieles y coherentes con nuestros principios y convicciones mas allá de todo. Esa convicción y seguridad de no desviar el rumbo, incluso ante las más diversas adversidades, es la que nos permitirá transitar siempre por el camino del respeto, la honestidad y la mesura…


Estrofas a la pelota de Rugby - Por Patricio Guzman

Tu ovalada figura es preciado tesoro, de los guerreros que un día nacieron con la inspiración de Williams Webb Ellis. De los que desde niños te buscan y llegan a verte de las manos sus padres. Para ser símbolo de hermandad en un abrazo de ronda. Tú, guinda y cuero inquieto, adornada de mil colores, más en tú vientre nacieron tantos amores, en la desgargantada pasión de los que te siguen. Por que de Tucumán eres la flor, más bella del jardín. Motivo de abrazos sin fin, en tardes memorables. Eres llanto en la derrota, cuando se niega tú andar inquieto. Eres desahogo en la victoria, y humedad en el barro de los mil aguaceros, que transitar te vieron de la mano de tantos caballeros.

Conociste las caricias en el " Guante” de Santiago Mesón. Anduviste por el aire en cada genialidad de Tristán Molinuevo. Te volviste empuje y respeto en Coria, Le Fort y el “Tumba” Molina. Y supiste lo que el abrazo en el maul eterno de los anaranjados.

Pelota de rugby, “culpable” de ser tinta aún ligada a tu costura. Fuiste empuje en la armadura del “Gallo” Cabrera, pasión en la entrega de Pablo Garretón. De Hugo Dande fue tú amor y el motivo de ir siempre para adelante. Pujante y pujante en los Buabse y sentimiento de try que se convirtió en emoción.

Tú, que viajaste al "cielo" del ejemplo y al recuerdo imborrable del “Mocho” Palou. Que sentiste la sangre caer en tu piel cuando José Santamarina te abrazó, como legado de su abuelo. Que fuiste y aún eres delirio de tribunas levantadas. ¿Dónde estas? ¿En que vestuarios guardas tú incalculable amor el jugador? ¿Qué viejo utilero te escondió un verano de pretemporada? ¿Por qué vuelves callada de recuerdos a los brazos de los invisibles? ¿No te vallas por la línea de los abismos? ¿Qué será de “Toro moto” Carrier y de “La vieja” Sauze sin vos? ¿Que motivo tendrá  Marcelo Ricci para volver  a liderar el pack de los que nunca se entregan?

Tantas veces adorada, que te falta una canción. Donosa que conociste el resplandor de los flashes de revista. La velocidad, cada vez que Martín Terán te sacó a pasear para acostarte tendida, en el ingoal de los que jamás se rinden. Famosa y bella artista con piel de Puma y Naranja el corazón. Nunca te rendiste ante el frío invasor. Fuiste un solo resplandor que se volvió mística incomparable.

Pelota de rugby, estas estrofas son para vos. Es poco, comparado con tu gran candor. El comienzo del match se acerca. Los labios se preparan para besarte. Los tucumanos para amarte, con la incomparable sensación, de ser un solo corazón, en el rugby de los que buscan la amistad al encontrarte. 

A todos los que a partir del rugby encontraron el camino de amistad y mantienen sus valores.


domingo, 15 de enero de 2012

Chamigos Viaje a Tucuman - Por Federico Rojas

Buenas a todos, envío unas fotos en este mail y un breve resumen del viaje, ya que la hemos pasado sensacional. Hay muchísimo para contar de éste trip a Tucumán, no solo las anécdotas sino mucho que decir de lo bien que nos han atendido, lo bien que la pasamos y las repercusiones que ha generado nuestra visita a este gran encuentro organizado por la gente de Universitario de Tucumán.

Aunque no fue un gran número de jugadores los que pudimos ir pero allá tuvimos una gran sorpresa. Fuimos 8 gladiadores, los misioneros no pudieron a último momento venir. 
Nuestro arrivo a tucumán fue al mediodía del viernes y directo al hostel que se había reservado. Para ser un hostel, éste estaba muy bien, nada de qué quejarse. Amplio con patio y pileta. Lo único que estaba atendido por una banda de gays! El recepcionista nos mostraba todo en rollers de acá para allá, contento por el contingente de rugbiers el vago.
Ahí nomas nos quedamos, compramos carne y el camarada Potro hizo se cocinó un asadito espectacular en la parrilla del patio.

Después nos tuvimos que hidratar con mucho vino y fernet. Hasta que cayeron las francesas a sumarse a la pileta!
Y ahí los vagos (los solteros) se amañaban para remar la conversa, pues las chicas muy buena onda! con ellos una pareja de chicos de bs as que ayudaron con la introducción.

Y bueno, la verdad que la pasamos de primera en las instalaciones locales hasta que se hizo la hora de la cena.
Emprendimos rumbo al club. Para nuestra sorpresa, fuimos los únicos que llegamos un día antes asique los únicos también invitado al arroz con pollo esa noche. Ahí nomas nos recibieron con unas cuantas latas heladas de cerveza Norte y meta charla con los anfitriones que nos recibieron con honores por la cantidad de kms realizados. El arroz con pollo estaba de lujo, especial, una receta muy buena para imitar para los nuestros.

Y bueno, ya habíamos llegado medio machaditos de la tarde y ahí continuamos hasta donde nos dío el físico.
A eso de las tres creo nos fuimos al maso con la panza rechoncha.
  
El sábado, el torneo
Esa mañana arrancó con 37 grados creo, fatal! Tuvimos un tiempo para recorrer el centro y conocer el casco histórico de tucumán antes de arrancar  para Uni. Estábamos a pocas cuadras de la "casita de tucuman", pleno centro. Ahí hicimos unas fotos históricas también, increíbles (ver fotos).
  
Llegamos finalmente para las 14 hs al club. Unos 15 equipos en el evento, la mayoría tucumanos de capital y alrededores como así también otros invitados como equipos de Santiago del Estero (ahí estuvieron los Pichis con quienes nos unimos para formar los PiChi-amigos) puesto que como nosotros, no pudieron contar con muchos participantes. Asique eso fue espectacular, -de entrada- poder compartir con ellos el mismo equipo. 

Este torneo , en su 7º edición, no tiene ganador, ni copa, aunque todos quieren ganar los partidos. Se puede apreciar buen nivel de juego en general. El objetivo es darle movimiento, fiesta, unión y vida a los +de 35 y fomentar la amistad entre los clubes. Una onda espectacular, realmente envidiable, digno de imitar lo que se vive ahí.
   
Bueno, nosotros (Chamigos) de entrada jugamos contra el anfitrión. Un calor de puta madre que nos hizo aca al final. Partido duro de entrada, hasta que nos organizamos un poco. Fue un festival de tries en el que terminamos empatados en cerca de 5 apoyos por lado. El resultado final, nadie supo creo, pues las conversiones lo habrían definido. Destacado try de Dario Saade por el centro de la cancha (hay foto).

Al menos dos horas despues, nos tocó el fixture contra Natación y Gimnasia. Estos HdP sí que nos hicieron ACA, pues hacían honor al nombre del club. Parecían una lechuguita, jugadores juveniles, corrían como aviones. Para colmo eran gorditos y tenían mas movilidad que hamster en la ruedita. Creo que los Pampas XV le hacen partido. Le metimos un par de tries eso sí (contra 7 / 8 si no perdí la cuenta). Cabe señalar que no tuvimos de entrada a Mugre para este partido, pues el señor fue solicitado por Santiago Lown Tenis para sumar sus 15. Así que el gladiador tuvo un par de batallas extras antes de éste match en el quie ingresó en el segundo tiempo.

y Bueno, hasta ahí llegamos. Y a hidratarnos con los santiagueños,..  y cómo!
Pero faltaba el cierre deportido del evento, el partido de los Barbarians NOA contra Old Virgins. y Ahí nuevamente el Mugre con lo que le quedaba de físico asumió el compromiso con solvencia. Le anularon un try!! Pero hubo un extra colado que también jugó, no se qué camándula hizo, pero Sopapa jugó, insistió tanto que por ser correntino calzó (hay foto también).
  
Al final de la jornada de juego, todo el mundo (unos 200 jugadores aproximadamente) fue invitado a la gran carpa donde se esperaba ese delicioso asado a la estaca, que la verdad estaba de lujo, demasiado rico.
Ahí las menciones, distinciones para todos los participantes. La primera, para Chamigos nada menos, por ser la primera vez en participar y venir de lejos, Mugre tomó el mirófono y repartió agradecimientos a los organizadores y comprometío a los locales a visitarnos para el torneo de carnaval próximo. Desde ya contamos con la presencia de los Pichis nuevamente por supuesto.
  
Gracias Potro Alcaraz por el importante aporte con el micro y como juador que se comió la cancha, se chupó todo el fernet y lo hicieron aca con los tackles, gracias Cabeza Cabral, Martín Pascarela, Sopapa y Dario Saade de la 74 por los huevos que pusieron, Nicanor y Mugre los pilares del equipo dentro y fuera de la cancha y gracias a las mujeres y niños que nos acompañaron e hicieron de éste un viaje muy especial.
  
Gracias a los anfitriones de Uni que nos demostraron cómo se lleva el Espíritu del Veterano con tanta pasión. Un viaje inolvidable, un torneo espectacular, gente de primera. A los Pichis, por la muy buena onda y garra que le pusieron.
Ahí estaremos el año que viene si Dios quiere con más equipo.


Pesca (Una aventura todo terreno) - Por Gaston Del Grosso

El sábado, pasada las 12 hs., despues de un par de vueltas entre que compramos bebidas y hielo nos pusimos en marcha, Marcos, Droopy, Orons y yo, velocidad crucero 100 km/h, destino final, Camino Real.
Sin mayores complicaciones y con los datos precisos de Cacho al rededor de las 14hs  llegamos, la verdad el lugar es un paraíso, cuando llegamos sonaba de fondo un chamame sumado al sonido del rió, los pájaros y el viento entre las ramas, nos alegramos mucho de desenchufarnos un poco de los ruidos de la ciudad.

Los muchachos estaban degustando un asadito, algunos todavía estaban pescando, todos disfrutando de la paz en ese lugar, ya tenían en la ganchera como cinco Bogas, Marcos Droopy y Orons se pusieron a pescar, yo me quede en el quincho con los que pescaban de a ratos,  El cheto, Mugre y Paloma, Buby también venia cada tanto.

Sacaron otras bogas Droopy, Orons, Raul, buby, así que teniamos pescados para comer tranquilamente, al rato llegaron Fede, Cabeza y Comegato.

Cuando bajo el sol cacho hizo el fuego y el cheto con  Ernesto, frieron unas cuantas bogas, comimos y nos quedamos de sobremesa contando historias y riéndonos un buen rato, cuando menos me di cuenta eran las 02.30 hs., así que me fui a dormir algunos se quedaron como hasta las 05.

Al otro día cuando sonó el despertador 05.30 note que llovía torrencialmente, así que suspendí la pesca matutina y seguí durmiendo, a eso de las 09 hs. nos empezamos a levantar, la lluvia no cesaba, los únicos locos que le ponian bola y no se rendían eran comegato y marcos que bajo la lluvia seguían pescando, el resto entre el mate y el chipacuerito charlaba de quedarse a comer o partir, a eso de las 11.30 hs. resolvimos juntar todo y emprender el regreso, sin saber que recién alli comenzaba la aventura.

Arrancamos en fila india, Primero Cacho lo seguía el cheto, Paloma, atrás buby, después yo y ultimo Fede, ni bien salimos del casco de la quinta, a los 500mts cuando frenamos para abrir la primer tranquera, ya se quedo cacho, nos bajamos y empujando el auto que patinando para acá y para allá logramos sacar, los otros autos mas embalados pasaron, seguimos y a un par de curvas nos encontramos con un barro mas blando así que uno por uno fuimos empujando y direccionando todos los vehiculos para poder pasar, a paso de hombre y ya completamente embarrados logramos llegar a la segunda y ultima tranquera del campo, recién ahí empezaba la parte fea del camino, por suerte un tractor nos hizo huella y nos permitió pelearle al barro, sino creo que no salíamos tan rápido, así y todo con la ayuda del tractor, para las camionetas que tienen traccion trasera se complico, nos fuimos un par de veces de la huella y otra vez a empujar, no se si de puro vaqueano conocedor de caminos de tierra, o bien si hizo algun curso de 4x4, pero enseguida Ernesto empezó a dirigir la tropa, ¡¡empujemos para aca, dobla para alla!!, acertando en las indicaciones fuimos saliendo del barrial y uno a uno pudimos alcanzar caminos mas seguros.

Como pa Wilow (Fede) fue poca aventura y el necesitaba sentir la adrenalina hasta el final, se aseguro de venir con poco combustible, así que venia en reserva, como para tenernos ocupada la cabeza en algo.

Por fin media hora despúes de venir patinando pero ya sin empantanarnos logramos llegar al asfalto, ¡¡¡que bueno, penamos!!! pero no, todavía faltaba una, la ultima,  por la exigencia de motores, el radiador de Fede dijo basta canto flor y empezó a perder agua, lo cargamos y fuimos hasta la estación de servicio, allí lo emparchamos con Poxilina, ya que el chicle y la cinta papel que le puso Paloma no aguantaron, (por suerte es cerrajero), una hora después cuando ya estaba seco el arreglo retomamos la ruta igualmente debimos venir haciendo paradas cada 5 minutos ya que el radiador dejo de funcionar y la camioneta levantaba temperatura, así que a eso de las 17.30 recién estabamos entrando a la ciudad.

Muchachos ¡¡Exelente la pesca, avisen la próxima que seguro estoy, estas son las cosas que se recuerdan por mucho tiempo y de las que nos vamos a reír por muchos años !!!


Chamigos, un viaje de emociones - Por Gaston Del Grosso

Arrancamos en el playón del regimiento frente al Puente General Belgrano, nos juntamos viernes 07 de octubre a las 02 am, para las 03 am, llego el colectivo, nos subimos y partimos hacia Bs As, el colectivo un semi cama la verdad funcionaba muy bien así que fue un viaje cómodo con los dolores normales de viajar 14 hs en micro, que fue lo que duro el viaje de ida, ya que nos llovió la mayor parte del trayecto, lo que hizo que por precaución viajáramos mas despacio, a eso de las 07 de la mañana ya Marcos, mate en mano, andaba dando vueltas por el colectivo asi que uno a uno fuimos despertando, pusimos la primer película, de varias que miramos y para las 09am bajamos a desayunar en una estación de servicio de Entre Ríos, seguía la persistente lluvia, café con leche medias lunas a recargar los termos para el mate y arrancamos nuevamente. 

La parrilla recomendada por el chofer del cole estaba cerrada asi que a eso de las 14 hs compramos unos sandwich picamos livianito y seguimos viaje, próxima parada Regimiento de Patricios.
Llegamos a Bs As. a eso de las 16.30 o 17 hs, de entrada se complicó ya que el chofer no apuntó bien y casi choca el portón del cuartel al pretender meter el cole en Regimiento de Patricios, como no pudo hacerlo, quiso dar la vuelta y bajarnos del otro lado de la avenida y allí al pasar por debajo de un puentecito, paff, el ventiluz del techo nos dejo atorados, atrapados entre el puente y la suspensión del colectivo, se imaginaran el embotellamiento que armamos, una sinfónica de bocinazos y puteadas, el que pasaba sacaba fotos o filmaba, uno de los choferes se bajo del cole guiando al otro para que retroceda, por que no pasábamos ni que lo desinfle y deje en llantas al cole, a todo esto los autos esquivándonos por arriba de la vereda, un caos. No conforme con esto maniobrando para girar, después de cruzar por encima del parterre, nos metimos en una callejuela y a unos 50mts se cerraba en una curva que no nos permitía doblar por las dimensiones del colectivo, asi que nuevamente, embotellamiento, bocinazos, un repertorio colorido y muy variado de adjetivos calificativos hacia los dos choferes que nuevamente tuvieron que dar marcha atrás y regresar por donde vinimos, creo que finalmente a eso de las 18 pudimos bajarnos del cole e ingresar al regimiento.

Las instalaciones muy buenas, la verdad te pasaste Santiago con la reserva, las camas cómodas, los colchones nuevos, nos acomodamos en habitaciones de a 8, 4 cuchetas por pieza. Un pabellón largo como de 70mts, al ingresar, a la izquierda los baños, a la derecha un living con sillones y TV, a continuación las piezas divididas por durlock. Lo único, no tan cómodo, estábamos en el tercer piso, de una construcción antigua, asi que para llegar arriba teníamos un buen tirón por escalera, pero se soportaba, algunos mas otros menos.

Ya instalados, nos duchamos y algunos se quedaron en el alojamiento y otros fuimos a pasear, debíamos juntarnos en el Golden Center que es donde nos esperaban la Gente de VARBA a eso de las 21. Como el cole no pudo estacionar en las proximidades del Regimiento, se fue hacia ese lugar y lo guardaron allí, nosotros iríamos en taxi hasta el lugar.

No se si Francisco, Santiago o quien logró convencer al resto, éramos unos 8 los que fuimos a pasear, de que estábamos cerca del lugar donde nos esperaban para la recepción, cuestión que emprendimos el viaje a pie, encima a Santiago le fallo el GPS mental y nos hizo caminar hacia una autopista que no podíamos cruzar, huhuhu, de pensar todavía me duelen las piernas, creo que caminamos 10km en total, un embole, jajajajajajaja, que locos que estuvimos, bueno pero por fin habíamos llegado a la Recepción del 42º Encuentro Nacional de Veteranos Rugby, la primer sorpresa al entrar al salón fue un Banner con una foto, casi de tamaño natural, del Chueco e Ito abrazados, representando a "Chamigos" una alegría inmensa de ver presente a tamaños representantes, un lindo gesto de los veteranos anfitriones para todas las delegaciones participantes.

Se presentaron las delegaciones se nombraron los partidos del sábado, comimos tomamos algo y nos fuimos a dormir.

El sábado a las 08am Santiago se mimetizó con el escuadrón y nos levantó carrera march a toda la delegación, el desayuno está listo y todo el mundo a desayunar, 08:30 estábamos todos formados en una fila taza en mano sirviéndonos el café con leche, bien a tono con las instalaciones. después de eso partimos hacia el Belgrano Day School, a pesar de la intensidad de las lluvias (por suerte el sábado paró la lluvia) las canchas estaban en perfecto estado, como si no hubiese llovido nada.

El primer partido contra Tucumán, duro, mucho tackle por parte de ambos equipos en el primer tiempo no se anotaron puntos, para el arranque del segundo tiempo fue Chamigos quien quebró primero la defensa y logramos ponernos 7 a 0, ahí se empezaron a venir no podían entrar al in goal, hasta que en un descuido en una jugada muy hablada, lograron apoyar un try, no así la conversión así que fue un 7 a 5 final y triunfo para Chamigos.

El Segundo partido lo disputamos contra un combinado de San Juan y Entre Ríos, se rotó primer línea, segunda, tercera, centros, una renovación del equipo de forma que todos jueguen, como es el espíritu de este equipo, divertirnos y si se puede ganar. Parece que este cambio le vino bien al equipo ya que se ganó algo así como 42 a 0, Corletto fue el "Man of the Mach" creo que no llegaron a darle el bolso de Farmacity, solo por que le falto el try.
De regreso a Patricios, a eso de las 18.30 nos bañamos, cambiamos y salimos hacia el shopping, paseamos un rato, algunos recuerdos y a eso de las 21 fuimos al Golden Center para cenar, todos muy bien atendidos, se ve que Fede (nuestro cicerón) puso unos pesos, pues teníamos una muy buena ubicación cerca del escenario, como frutilla del postre actuó Carlos Sánchez (Humorista) nos descostillamos de la risa, luego la clásica recorrida e intercambio de presentes con las agrupaciones amigas, a eso de las 02 de la mañana arrancó el baile para los que estaban en pareja y los que no, disfrutamos un rato mas de la música y nos fuimos a dormir.

El Domingo ya le costó un poco mas despertarnos a Santiago, pese a gritar carrera march, arriba soldados, tagarna y demás yerbas, para las 08:00 el desayuno estaba listo pero solo la mitad de la tropa se levantó a desayunar, la otra mitad prefirió dormir una hora mas.
Es así que a eso de las 10 de la mañana arrancamos para el último día de competencia, el rival de turno Córdoba. 

Si bien con toda seguridad el juego en la cancha lo puso Chamigos, las decisiones acertadas las tomaron los de UVA, lamentablemente nos toco perder por 6 a 0, a la postre Córdoba perdería con Mendoza por 3 a 0, y Tucumán le ganaría también en un cerrado partido a San Luis y llegarían a la final Mendoza y Tucumán, coronándose estos últimos Campeones del 42º Encuentro de veteranos.

De allí nos fuimos a bañar cambiar y pasamos a cenar al Golden, a eso de las 23 hs, emprendimos el regreso a Corrientes.

La Verdad fue un viaje extraordinario, nos divertimos un montón, hay una enormidad de detalles que no se pueden revelar en este correo pero que iremos contando en los sucesivos asados que iremos haciendo y con seguridad nos vamos a reír por mucho tiempo de estos gratos momentos, el que no pudo venir a este, le recomiendo, no se pierda el próximo.


Relato de un viaje alocado - Por Gaston del Grosso

Como siempre nos juntamos en el playon del Regimiento a eso de las 13 hs, minutos mas minutos menos, arrancamos rumbo a Formosa a eso de las 14 hs, la ruta estaba muy tranquila asi que a una velocidad crucero de 110 km/h, llegamos a Aguara a eso de las 16 hs, Mariano ya nos esperaba con su familia.

Fuimos directo a los vestuarios mientras realizaban movimientos pre competitivos la gente de Aguara y de Old Diest, para iniciar su partido.

Ya equipados los Fowards formaron (Sergio, Toto, Tatu, Soto, Vicente, Huevo, Mugre, Nolo) de medio yo, apertura, Tito (chaco Rugby) Cacho e ivan los centros, Dario y Marcelo los wines y Marcos de Back.

Arranco el partido contra Curne, salimos nosotros, no me di cuenta si en la patada inicial o cargando esa salida de tironeo Cacho, creo que fue el cambio mas rápido que metió chamigo`s, paso a jugar de centro Dario e ingreso de win,  el cuñado de Soto. Como Curne lateralizaba mucho el juego no se nos complicaba para frenarlos, el partdoi venia parejo y promediando la mitad del primer tiempo  en una buena corrida de linea se corto Ivan y ya no paro hasta el ingoal contrario, quiso reaccionar Curne que nos tiro el chanchaje encima pero no les resultaría facil y asi terminaría la primer parte, Chamigos 1 Curne 0. En el segundo tiempo nosotros impusimos el ritmo en ningún momento cruzaron mitad de cancha, salvo por los penales que por querer contraraquear empezamos a padecer, cerca de la mitad del segundo tiempo en un arranque de scrum, anotamos la segunda conquista y ya no se modificaría el tanteador para un final 2 a 0 a nuestro favor.

Salimos nos pusimos a realizar unos estiramientos y alli llego el Puma Corleto, que parece ser que ya le esta gustando esto de cotizarse y llegar para los segundos partidos.

Sin mucho descanso (lease nada) nos informaron que debíamos jugar contra Aguara, En este partido mostramos todos los errores e hicimos todos los penales que pudimos, a la vez que dejamos de tanto jugar a la tocata no tacleamos a nadie, a diferencia de Curne, Aguara se venia de punta y dejo ver nuestra flaquesas a la hora de defender, hubo muy poco compromiso en la marca, no de todos, pero si hacen un mea culpa saben de quienes hablo.  Nuestra sorpresa en el ataque con Mugre, ya no es tal, leen la jugada y lo esperan dos del otro lado, solo por que tiene oficio no perdiamos la pelota, pero en cuanto algun otro se mandaba solo seguro que perdiamos la pelota o cometiamos penal en el afan de recuperarla, una que otra jugadas aisladas de Vicente o Soto, podiamos ir para adelante, o un aislado pase try de Toto (a no cierto que fue en contra). 

Para resumirlo en pocas palabras, fue un mal partido preparatorio que dejo ver la poca practica en conjunto que estamos teniendo, sumado la cantidad de pelotas que se cayeron en los trescuartos a los muchos penales que cometieron los forwards hizo que el partido terminara 3 a 1 en favor de los locales.

Queda tiempo para corregir los errores, seria de mucha, pero mucha ayuda si los que no van a viajar se suman a los entrenamientos y podemos hacer contack, un abrazo para todos, nos vemos el miercoles.


viernes, 15 de abril de 2011

Aquel ensayo de Serge Blanco (Francia)



Ver el número de tu adversario es mala señal. Rota la línea de defensa, se agita cadenciosamente con el balanceo de unos brazos que llevan el balón más allá. Más allá de tu posición, más allá de tu alcance, a la marca, como en el caso de Serge Blanco en ese partido. El de 1987 entre Australia, anfitriona, y Francia, mejor equipo del norte. Qué partido, no por visto mil veces, menos fabuloso. El que ganara iba a la primera final del innovador torneo que, urdido por australianos y neozelandeses, en clubes de paredes forradas de madera y butacones de cuero, tintineando los hielos en el jugo de malta (sólo, naturalmente)  iba a revolucionar el deporte de Ellis.

Fue el 13 de junio de 1987 (yo tenía un exámen final ese día, creo que de Hacienda Pública, eso lo he olvidado, y puedo asegurar que sacrifiqué alguna décima, quizás un punto de la nota, por acabar e irme a verlo, que la diferencia horaria jugaba en mi contra). En el Concord Oval de Sidney, cuando los estadios no llevaban el cambiante nombre de un patrocinador y cuando TVE respetaba este deporte. Eran favoritos los locales, pero el corral que regentaba le petit Napoleon, Jacques Fouroux, guardaba gallos de pelea de pura raza, todos del sur del Hexágono, salvo ese chico que tuvo las agallas de debutar el otoño anterior frente a los All Blacks, el parisino Frank Mesnel. Los demás, una colección de vascos, landeses, occitanos: Patrick Lagisquet, el expreso de Bayona, Serge Blanco, el francovenezolano de Biarritz, Didier Camberabero, de Béziers, Phillipe Sella, de Agen, Denis Charvet, de Toulouse, Pierre Berbizier, de Agen, igual que el talonador Daniel Dubroca y el tercera Dominique Erbani; el pelotari Pascal Ondarts, de Biarritz también, como el enorme segunda Jean Condom; Jean-Pierre Garouet, de Lourdes, Eric Champ, de Tolón, Alain Lorieux, el director de un camping en Aix-les-Bains y  Laurent Rodríguez, el poitevin afincado en Monferrand.

Los australianos llegaban al partido más confiados, habían ganado todo con holgura (los franceses cedieron un empate con los escoceses en la primera fase) y su juego estaba siendo brillante, bajo la batuta innovadora de Nick Farr-Jones y de Michael Linagh, aun dos jovenzuelos creativos e impertinentes entre palos y palos. Les acompañaban el fortísimo Tom Lawton, talonador, Cameron Llillicrap y el veterano Andy McIntyre, pilares; los gigantones Steve Cutler y Bill Campbell en la segunda línea y Troy Coker, Jeff Miller y Simon Poidevin en la tercera, con Brett Papworth, Andrew Slack, que los capitaneaba, Peter Grigg y el millonario en ciernes David Campese atrás. Hasta seis veces cambió el marcador de dueño si bien algunos intuimos que los franceses se iban a llevar el partido: cuestión de fe y dientes apretados. La primera melé vio a los Wallabies recular y decisivo fue aquel ensayo de Alain Lorieux, pura fuerza, robando el balón al saltador de la corta y cargando en la esquina, arrollando a Lawton y a Farr-Jones, con Rodríguez y Dubroca y Garouche detrás, expectantes. Por lo demás, la carrera por la banda de Lagisquet, inalcanzable, zancada abierta y maillotazotado por el viento; Sella, por el centro, contrapie y potencia, evitando la "francesa" desesperada del primera McIntyre, recurso último de la defensa rota, y Blanco, Blanco, al final, con el tiempo suspendido, el aliento contenido y los ojos desorbitados. Un contrataque, (...a suivre!) mil apoyos, izquierda, derecha, vertical, horizontal, Lorieux noqueado, Rodríguez exhausto, y el 15 grabado a fuego, indeleble, en la retina de Slack y Lawton.C'est formidable. L'essai est accordé... exclamaban Albaladejo y Courdec, los antiguos internacionales del Gallo reconvertidos en la más animada pareja de comentaristas televisivos. Exultantes, enloquecidos, anunciaban que les Bleus llegaban a la final. Allí sería otra cosa. Pero los cánticos de los franceses, ya vacío el estadio, durante una hora antes de retirarse al vestuario, demostraban que su objetivo estaba conseguido.


jueves, 17 de marzo de 2011

El gran Diego, mi amigo” (Historias) - Por Marcelo Weitzman

Eran mis primeros tiempos de Rugby, tenía 13 años y comencé a jugar, mucho no sabía, y me sentía torpe, era rellenito y lleno de dudas .Me gustaba el rugby, pero no sabía nada y era nuevo.


Llegué al club, de la mano de un amigo del primario y secundario, actualmente seguimos siendo amigos.
Entre los compañeros del equipo estaba Diego L. , que era un gran jugador, pateaba la pelota , como un cañonazo, corría con furia y metía tackles que partían el espíritu y el cuerpo del ocasional rival.
Lo empecé a admirar y traté de alguna forma de pertenecer al círculo de sus amigos.
Era, muy callado, muy introvertido y poco y nada se sabía de su vida.
Muchas padres y madres iban a vernos,  Diego, estaba siempre solo con su bolso.
En cada partido Diego entregaba su vida, metía terribles tackles, sintiéndose el ruido y el grito de la víctima de dolor.
Con la pelota en mano era imparable, ya a los 15 años medía 1,80m y pesaba 90Kilos.
Jugaba de centro y hacía varios trys por partido, sea quien sea el rival.
Aunque no teníamos una gran cantidad de jugadores, nos caracterizábamos por ser aguerridos y ásperos en nuestro juego, sumado a nuestra cancha en los parajes de Florencio Varela.
Una vez recuerdo un partido contra Belgrano Athletic, donde Diego brilló y fue propuesto para Los Pumitas.
Misteriosamente no se presentó, al enterarme traté de hablar con él y fue imposible comunicarme.
Por un tiempo dejó de venir, y luego aparecía, la rompía y volvía a desaparecer.
Nunca supimos bien que le pasaba, eran tiempos sin celular ni internet, no tenía teléfono, y en su depto. en la calle Uruguay y Santa Fe, no contestaban nunca el timbre.
Pasaron algunos años, ya teníamos 19 y salíamos ya como amigos, nuestra relación se transformó en una linda amistad y muchas veces salíamos con chicas, cuando hacía fiestas en mi casa en el barrio de Recoleta.
Después de conocerlo más y en un día de borrachera, me contó su historia.
Su madre estaba casada con Juan X, tenía una hija, su hermana mayor, hasta que empezaron a llevarse muy mal su padre y su madre, la madre optó por ir a un retiro espiritual con un cura, que tenía mucho renombre, en el retiro se gustaron y se sedujeron  y de esa unión surgió un fruto, que fue Diego.
La madre escondió su historia, nació Diego y ella le puso el apellido de X y continuó viviendo con esa mentira, hasta que un día explotó y contó la verdad.
El señor X dejó a la madre y ella tuvo un brote psicótico, enfermedad que la siguió hasta sus últimos días.
El padre P. verdadero padre de Diego dejó los hábitos se casó y formó una familia, después de muchos años reconoció a Diego y tenían alguna relación Padre e hijo, pero muy limitada, Diego se hizo cargo del cuidado de su madre, teniéndola que internar cada tanto, su hermana se casó y se fue a vivir a Europa, Diego siguió cuidando a su madre.
Pasaron muchos años, ya a los 40 volví a ver a Diego, tenía un hijo en Chile, donde fue echado de la casa por la madre del chico, a tiros según su versión, digamos que la fidelidad marital, era un concepto que no entendía bien.
Por otro lado la pobre madre de Diego había fallecido su padre también y su familia paterna desconoció el vínculo, Diego quedó desheredado.
A los 40 ambos jugamos un partido de veteranos en Padua y de un tackle Diego, le rompió el fémur a otro jugador, me pidieron que no lo lleve más.


domingo, 30 de enero de 2011

Colores - Por El Buho Verde

A veces la pregunta sale, como una trivia de película yanki. O como una pregunta con trampa, como un secreto conocido solo por los elegidos.
A veces es simple saber que ama uno de los colores de la camiseta del club, se identifica con ellos desde la cuna. Va a los partidos de chiquito, se viste en la gama o con la camiseta a rayas horizontales y termina siendo un fanático que respira rugby por los cinco sentidos.
También en algunos casos es fácil reconocer de donde vienen esos colores. En los clubes institucionales o de colegios, tienen que ver con los colores típicos de la empresa o lugar de donde proviene. Los compañeros de obras Sanitarias lo saben bien. A veces derivan de la bandera que identifica al país de los fundadores. Pero no siempre es tan simple. Siempre hay historias que acompañan esa elección, historias que son vividas y contadas por gente, que tiene en común el amor por este deporte, el de la guinda, el de la soledad acompañada por XV, el de los locos que se golpean sin chistar.
No se puede dejar de ser autorreferencial en este tema, aunque no sea esta la historia que voy a contar., esta íntimamente ligada a lo que vivo actualmente, a lo que viví en otro club y a lo que seguramente viviré hasta que muera.

El viejo jugaba en Ogaraity, a veces al rugby, a veces al hockey. Su club desapareció allá por los cincuenta pero guardo toda la vida una bufanda de lana gigantesca con los colores, con la que me envolvió cuando hacia frío en el departamentito de Parque Avellaneda. Cuando empecé en el deporte me atrajo el rugby por dos razones: Porteño practicaba enfrente de mi casa y los colores azul y celeste (colores que heredo desde su fundación en 1895, celeste de los argentinos y azul de los Franceses) me atraían de una manera hipnótica. Y así gracias a mi viejo, descubrí también la amistad en el deporte, la caballerosidad en el juego, el respeto al contrario, el aguante, los valores que los mayores supieron inculcarme.
La vida te lleva por caminos inexorables y a veces, incalculables.
Vine a Lujan hace mucho tiempo y cuando mi hijo tuvo edad lo lleve al Lujan rugby que cumplía con la vieja premisa de quedar cerca de casa, tenia como bandera los viejos valores de este deporte maravilloso, junto con los colores que me acompañaron desde la cuna.
Todo lo que yo quería para él.
Me pregunte durante mucho tiempo el porque de los colores de Lujan y supuse que estaba emparentado a la camiseta del Porteño de Gral. Rodríguez, que usaba los colores de mi club de juventud, por fabricarlos el mismo Uribarri. Pero claro, no era así. Un día cuando tuve la suficiente confianza y ya jugaba con los veteranos comencé mi investigación, costó encontrar un viejito que se acordara o quisiera contarme el secreto, pero aun a pesar de los golpes de la vida, los años, los rios de cerveza los muchachos hicieron memoria y esta es la historia que paso a contarles:
-Blanca y Amarilla? Son colores que identifican a la Basílica…
-43-dijo el profe
-Dejate de Joder Pancho. Nos van a decir los canarios como los pecho frio de Flandria.
- CUARENTA Y TRES!!! Y ahora van a hacer diez mas por culpa de Galceran y Tin.
- Cállense boludos! Después lo seguimos discutiendo…
-50…
- A mi me gusta el azul oscuro como los del colegio… dijo Juan, siempre traga.

- Y porque no negra, así parecemos de luto, pelotudos!!!
- Y CINCUENTA MAS POR CULPA DE CHARLY…
- Siempre yo!!
Cuando llegaron al cuartito que hacia de vestuario, ya habían pasado por casi todas las combinaciones, a cuadros como CUBA pero amarillo y blanco, A rayas finitas como SIC pero azules y blanco. Enteras azules, rojas o Verdes!!!Y no podían ponerse de acuerdo…
Después de tanto luchar, entrenar, correr con la guinda por el parque San Martín no sin ligarse alguna cargada, habían logrado convencer a los Miuras de Junín. A mitad de Abril se pacto el famoso partido inaugural, faltaba un mes y recién habían emparejado y marcado la cancha. Para las camisetas habían llegado la fecha límite, sino no estarían para el partido. Era hoy o las iban a tener que comprar blancas las que todos coincidieron que serian las delicias de las madres. Caminaron todos juntos, como corresponde a un XV convencido de serlo. Cruzaron la Plaza Belgrano y terminaron en el Águila, donde siempre terminaban. Por un café, un tostado y si pintaba un Wiscola, sin cola pero con hielo.
Y otra vez las mulas al trigo… Por fin Pilo tercio en la discusión tan colorida,
-Muchachos parecemos minas!!! Tan difícil es elegir? Vamos a hacer así, tenemos tres modelitos, votamos y que gane la mejor… Esta la amarilla y blanca de Pancho, plis sin abucheos, la azul del colegio y la blanca con rayas finitas azules.

-Trolos –dijo Charly. Como vamos a pensar en jugar si no podemos ni decidir el color de la camiseta…
En ese momento dicen los que saben que los relojes se pararon en todo el bendito pueblo de Lujan. El silencio sobre todas las cosas domino por un instante, el espacio que los rodeaba.
Eso y un murmullo creciente que avanzaba lentamente por la calle San Martín, rumbo a donde ellos estaban sentados. Tin que tenia el cuello mas largo se asomo y alli la vio, la presintió en realidad.
Era como esas tormentas de mediados de diciembre, que caen aliviando el calor insoporta¬ble justo cuando todo está por estallar. Era la piel que siente ese alivio fresco y los sentidos que se embriagan con el aliento de la tierra mojada. Era como Hera, una Diosa tan inesperada como los chubascos que siempre cae el día del picnic.
Venia por San Martín manteniendo un equilibrio casi humano en sus tacos de dieciocho centímetros, con plataforma, como un torbellino de pelo negro; pasitos cortos, derrochando todo lo que la naturaleza, su juventud y su herencia vasca seguramente le habían dado, como mesada.

No era linda, sin embargo tenia todo lo que hacia parar el tráfico, girar los cogotes como en el Exorcista y proferir los piropos mas guarros que hasta allí se habían escuchado.
De cuerpo y blancura escultural, con un “ir” tan solo superado por su “ venir”, un verdadero regalo causa de los tortícolis y las calenturas más violentas.
Era la mejor mina que había pasado por el Águila, que ellos recordaran.

Tin pregunto en trance a todos sus hermanos zombis.
-Udes, ven lo que yo veo?
- Si Gil, es un minon infernal!!
-No, eso también, ven lo que lleva puesto?
- No, yo solo me estoy imaginando lo que esta por abajo, tercio Pancho, con su vozarrón…
-Ven los colores de la remera…
-Ahhhh, ahora si, yo sabia que tanto golpe te iba a hacer mal- dijo Charly que así como así, cruzo la calle al galope.
- che, a donde vas.
- A sacarle el fono…
- Y Udes que opinan? Esos colores valen la pena. Hagámosle el homenaje a tanta curva.
-Si dijeron los demás, un brindis.
- Azul, celeste y blanco!!
Y ahí volvió Charly, que había rebotado, como guinda en el cemento. – De que me perdí?

Después vino el 16 de abril del 72´, y el partido inaugural en el que el Lujan perdió 6 a 3.
Y esta es la historia de los colores del club de la ciudad donde vivo, donde mi hijo de cría y aprende los únicos valores que valen la pena y yo comparto con mis hermanos veteranos, algunos que estaban cuando todo empezó.
La morocha es otra historia…